En Bridgedale, Sebastian le contó a su padre lo que le había dicho Avery.
No le agradaba su padre y, al igual que Natalie, también deseaba desesperadamente que llegara el día en que éste muriera.
A pesar de todo, estaba en el mismo barco que su padre y no podía quedarse de brazos cruzados ni dejar que le pasara nada a la familia Jennings.
La expresión de Dean se llenó de ira cuando escuchó lo que Sebastian había dicho. No le importaba si Elliot sobrevivía, pero sí que su proyecto saliera bien