En Claireville, Avery se sometió a una segunda operación.
Esta vez, la congestión en su cerebro había sido básicamente limpiada, y no había más sangrado. Mientras descansara bien en el futuro, podría recuperarse lentamente.
Ella estaba un poco sorprendida por el efecto de estas dos operaciones.
El doctor le dijo: "Si hubieras recibido el tratamiento antes, tal vez no habría tenido que hacer dos operaciones, quizá ni siquiera una. La enfermedad empeora con el tiempo".
Avery se quedó sorprendi