"Te dejaré intervenir si hay algún problema con ellos en el futuro que no podamos evitar". Elliot lo había pensado toda la noche antes de finalmente tomar una decisión.
Ser cariñoso con Ruby y su bebé sería una injusticia para Avery y los tres niños.
Avery no armó un escándalo porque sus hijos no lo sabían y él aún tenía tiempo para remediar la situación.
Si la situación se fuera de control, Hayden y Layla lo odiarían por completo.
Sin embargo, su mayor temor no era que los niños lo odiaran,