Avery salió del comedor y la señora Cooper la siguió de cerca.
"Oye, ¿dónde está Robert?"
La señora Cooper se dio cuenta de que Robert había desaparecido del salón y al instante empezó a entrar en pánico.
"No te asustes. Todavía no ha aprendido a caminar, así que seguro que está en esta casa", dijo Avery para tranquilizarla mientras salía.
Aunque Robert no podía caminar, se le daba muy bien gatear. ‘¿Podría haber salido gateando?’, pensó Avery.
La puerta del patio estaba cerrada para que el