~ MAREU ~
La puerta del penthouse se cerró detrás de nosotros y entré como quien entra a un campo minado.
La decoración era impecable, por supuesto. Sofás claros, madera oscura, iluminación cálida, una sala enorme con ventanas del piso al techo y París brillando allá afuera como si alguien hubiera inventado la ciudad solo para humillar al resto del mundo.
El problema no era el lujo.
Era la logística.
Habitación.
Dejé la maleta cerca del sofá y empecé a caminar por la suite con una calma tan fal