Mundo ficciónIniciar sesiónSARAH PIERCE
—Ya has dormido suficiente, mi amor —me susurró la cariñosa voz de Nathaniel.
Mientras mi alma se estremecía ante el susurro melodioso de la voz de Nathaniel, supe con certeza que estaba soñando. Hacía tiempo que no tenía el placer de soñar. Y prefería quedarme en este mundo antes que abrir los ojos a la presencia tortuosa de ese hombre y a la horrible visión de mi hermana tendi







