Capítulo 156: Odio que actúes así.
Él viéndola seriamente, se sentó a su lado.
—Dámelo —extendió su mano hacia la rubia—. Hay cosas que aún no puedes saber.
—¿Eh? ¿Cosas como qué? —le preguntó ella, sin querer ahora, darle el teléfono.
—Solo dámelo.
—¡No! —exclamó ella aferrándolo a su pecho.
El suspiró, seguidamente inclinándose hacia Cassandra, que pensó iba a forcejear con ella, se reclinó y Angelo en ese momento, sonrió y recostó su cabeza en el regazo de la mujer.
—¡Quítate! —frunció ella el ceño, viéndolo haci