Capítulo 41: La trémula pasión.
Tatiana, está firmemente decida en devolverle, todo lo que le pertenece a la constructora DiNozzo. El desfalco, que cometió Erick por lo visto, no quedará del todo impune. Tuvo suerte el muy ladino de no parar en la cárcel, gracias a buena voluntad de su difunto padre de crianza.
Tocan el timbre, Tatiana se levanta a abrir ve por el ojo mágico que es Marlon, al cual invitó para que conociera su casa y su corazón, palpita a toda velocidad.
—Hola—saluda Tatiana con candidez.
—Tatiana cariño, es