Capítulo 21: La inminente verdad.
—¡Oh por Dios Matías! Esta situación, se torna contradictoria desde ya—manifiesta Tatiana, con los ojos llorosos.
—Ay querida, ve el lado positivo, un hijo es una bendición—busca Matías de darle ánimos.
—¿Cómo le diré la verdad a mis padres y a Erick? —sigue Tatiana muy consternada.
—Pienso en tu papá y posiblemente, le dé un infarto cuando se enteré.
—No digas eso, me haces sentir peor.
—Tatiana por Favor, ya eres toda una mujer. No puedes sentirte, así por el hecho de tener un hijo. Obvia