“En realidad no te odio en absoluto. Aunque hiciste muchas cosas que me pusieron muy triste, todavía sé que siempre serás mi Hermano Gregory quien me protegerá, cuidará de mí, y prometió ser bueno conmigo por el resto de mi vida”.
Los ojos de Vickie de repente se llenaron de lágrimas.
Sin embargo, se mantuvo fuerte, sin permitir que cayera una sola gota.
Ella frunció los labios y se rio suavemente.
“¿Todavía recuerdas que me gustaba llamarte Hermano Gregory cuando éramos jóvenes? En ese mome