Los ojos de Natalie se llenaron de frialdad cuando escuchó las palabras de Emilia.
Como si el poderoso puñetazo que acababa de intentar dar cayera sobre un algodón suave, ella sintió una inexplicable sensación de ira y molestia.
La habitación permaneció en silencio durante unos segundos. Entonces, Natalie respiró hondo y se sentó frente a ella, abandonando la idea de una pelea verbal.
Emilia dejó escapar un suspiro de alivio en secreto cuando vio a Natalie sentada porque significaba que estab