Nell se aclaró la garganta y sonrió a modo de disculpa, "Dios mío, he estado bastante ocupada últimamente...".
"¡Hah!". Por otro lado, el hombre se burló.
Nell escuchó la burla y supo que su excusa fracasó.
En cambio, rápidamente cambió de tema. “Uh, planeaba volver hoy. ¡Estaba a punto de irme cuando llamaste!".
El tono del hombre contenía un toque de burla. "¿A punto de irte?".
"¡S-Sip!".
“Hmph… Bien. Si no te veo en casa en media hora, sufrirás las consecuencias".
Luego, colgó el teléfono.
La