Cuando Luna colgó el teléfono, la somnolencia que sentía se había disipado.
En cambio, ella se levantó, entró a la habitación de Nigel y encontró su computadora.
Nigel era un jáquer tan hábil que él podía ingresar a la internet oscura, algo que era casi inalcanzable para cualquier persona común.
Luna quería buscar en la internet oscura con la esperanza de encontrar alguna información sobre el círculo social del doctor Robert.
Como ella ya no podía utilizar el dinero para sobornar al doctor,