Al escuchar la conversación telefónica de Joshua con Fiona mientras él la sostenía en sus brazos, Luna cerró los ojos con impotencia.
A decir verdad, en ese momento, ella deseó poder empujarlo con frialdad, ordenarle a Lucas que detuviera el coche y marcharse, cerrando la puerta detrás de ella mientras se alejaba.
Pero ella no podía hacerlo.
Después de todo, Joshua dijo muchas cosas delante de ella que él no diría cuando ella estuviera sobria. Si ella se levantaba ahora, él sabría que ella