Luna ayudó a Natasha a levantarse y la dejó sentarse en el sofá. "Me pides que te ayude. ¿Cómo debería ayudar? Todavía quieres que dé la rueda de prensa y que le diga a todo el mundo que soy la amante, que estuvo bien que Alice me empujara. ¿Solo eso?".
Ante sus palabras, Natasha no pudo evitar morderse los labios.
"Señorita Luna, sé que esto es un poco duro para usted, pero realmente no tenemos otra opción".
Luna respiró hondo. Se levantó y se dirigió a su escritorio. Abrió el cajón y sacó u