Luna abrió los ojos de par en par ante esta vista.
Ella se puso rápidamente el abrigo y las pantuflas después bajó corriendo de las escaleras.
Cuando ella entró al patio, el látigo de Hunter todavía estaba hostigando contra la piel de Malcolm.
Malcolm agarró el borde de la mesa con fuerza y dijo en voz baja y ronca: “Incluso si me matan a golpes… No me casaré con Luna; su corazón no me pertenece, así que no quiero que ella sufra…’’.
"No necesito que ella sacrifique su felicidad como pago p