Si los guardaespaldas fueron honestos, entonces el chico que vieron ese día debería haber sido Neil.
Luna cerró los ojos, acostada en la cama dando vueltas, sin poder conciliar el sueño. Ella todavía no podía aceptar el hecho de que Neil estuvo ayudando a Aura. Porque a pesar de que Theo le dijo que Neil solo había perdido sus recuerdos, en esencia, Neil seguía siendo el mismo niño. Además, cuando Neil la vio caminando bajo la lluvia torrencial, él incluso la llevó a casa por iniciativa propia.