Melany se quitó los tacones sin siquiera tocarse los pies, se colocó de rodillas en el asiento y seguido pasó a sentarse a horcajadas sobre su amante, rodeó su cuello con ambos brazos mientras devoraba sus labios, sí, a ella también le gustaba tener el control. Dejó que su compañero la tocara como quisiera, pero sólo sobre la ropa, tenía presente que su chófer estaba ahí—claramente. Movió sus labios a su cuello mientras sus manos seguían en su cuello, se inclinó hacia atrás y tomó la corbata de