Isadora estaba aturdida por un momento. “¿Qué es?”.
Sabrina sonrió. “Tú y yo hemos sufrido el mismo destino”.
“Cuando me estabas diciendo tu pasado, sin querer mencionaste varias veces que quisiste matar a todos los que vivían una vida extravagante en este mundo. ¿Eso me incluye?”.
Isadora se quedó sin palabras. Para ser honesta, ella tenía una impresión bastante buena de Sabrina. Aunque Sabrina tenía dificultad al moverse porque estaba embarazada, la resolución mostrada por ella fue muy a