Lena puede ver sus intenciones, por lo que se angustia.
—¡Carmen!— bufo Di Monti, debido a que se regresó porque Carmen no iba atrás suyo, pero él no sabe sus intenciones
El temple de Carmen se transformó en uno gentil.
—lo siento, es que estaba, diciéndole a tu prometida que tiene una pancita tan adorable y pequeña— Lena la fulmina con la mirada, incluso, Carmen es más maléfica que la señora Di Monti
Lena siente un alivio cuando observa que Carmen se marcha, ella respira profundamente y luego