41. La promesa
Abigail
Nos vamos a México. No puedo creer que el tiempo haya pasado tan rápido, que ya sea hoy el día en que nos iremos a visitar la sede del hotel del que ahora Christopher es socio mayoritario.
Verifico por tercera vez que todo en mi maleta esté en orden y estoy a punto de hacer lo mismo nuevamente con mi billetera, cuando el grito proveniente de la parte baja me detiene.
—¡Llorona como no bajes ya te juro que yo mismo te saco de ese cuarto!
Pongo mis ojos en blanco, pero cierro la maleta