La rapidez con la que Ana entró en su papel dejó a Lucas un poco desconcertado.
Se apresuró a retroceder dos pasos, evitando ser afectado por el ataque de Ana.
«Parece que solo le pedí que actuara un poco, pero ¿Ana no se está tomando esto demasiado en serio?», pensó.
Ana, por su parte, no pensó demasiado en ello. Si iban a actuar, tenía que hacerlo de forma completa, para que nadie pudiera sospechar.
Con esos pensamientos, miró furiosamente a Lucas.
—¡Habla! ¿Acaso no me vas a explicar por qué