En aquellos días sin Ana, Lucas dependía de sus recuerdos del pasado, ensamblando una y otra vez la imagen de ella en su mente. Conoció tan poco de ella que solo de esta manera pudo llenar los huecos. Al final, puede que Lucas entendiera más del pasado de Ana que ella misma.
Ana, durante un momento, se quedó sin palabras. La emoción en los ojos de Lucas era demasiado fuerte y no sabía cómo enfrentarse a ella. Después de un rato, Ana volteó la cara y discretamente secó una lágrima que caía por su