Ya había sucedido, y después de un breve momento de shock y enojo, Ana se calmó.
"Mejor así", pensó sobre Lucas. Al menos lo conocía bien, no tenía que preocuparse de que él fuera a divulgar lo ocurrido, ni de que él pudiera tener alguna enfermedad contagiosa.
En fin, Lucas era atractivo y tenía un buen físico. Decidió considerarlo como si hubiera tenido una noche gratis con un hombre sin saberlo.
Ana, sumergida en sus pensamientos reconfortantes, se persuadió de que la situación no era tan grav