—¿No quieres creer en mis palabras?
Lucas miraba a Ana con cierta decepción. En sus palabras, no parecía haber confianza hacia él.
—Ahora no es momento de hablar de eso, pero si alguien intenta hacerle daño a Lucío, sea quien sea, se convierte en mi enemigo.
Ana no respondió directamente a la pregunta de Lucas. Ella tampoco estaba segura de quién había revelado la situación.
En ese momento, solo le importaba si Lucío se vería afectado.
El rostro de Lucas se palideció. Era un hombre inteligente y