—No importa si no crees en mis palabras, puedes contactar a Ana, ella no te mentiría en este tipo de asuntos —dijo Lucas con calma. Lucío, desconsolado, retrocedió unos pasos y luego, corrió hacia fuera.
Mirando la espalda de Lucío, Lucas suspiró profundamente. Comprendía que su relación con Lucío ya no podía volver atrás; ya no serían esos amigos que lo compartían todo.
...
Después de la partida de Lucío, condujo sin rumbo por las calles, su mente un torbellino de pensamientos. Finalmente, se d