—¿Cómo es posible que no lo hayan detectado antes?
El hombre empezó a inquietarse, y la intimidante presencia que emanaba de él se hizo cada vez más palpable, imponiendo una fuerte presión sobre los presentes.
El médico vaciló por un momento antes de responder con cautela:
—Sr. Lucas, por favor, cálmese y escuche mi explicación. Anteriormente, la Srta. Ana sufrió un golpe en la parte posterior de la cabeza, así que nuestra principal preocupación era si su cerebro había sido afectado. Por ello, s