De inmediato Luz dejó de preocuparse por la actitud de Silvia, pues en estos momentos lo más importante era resolver el problema con Ana. Estaba a punto de enviar a alguien para que investigara el paradero de Ana, cuando se le ocurrió una mejor idea.
Luz esbozó una sonrisa pícara y pidió a su chofer que la llevara de regreso a la casa de la familia Hernández.
Hugo se encontraba en el extranjero, encargándose de expandir los negocios en el mercado internacional. Sin su presencia, y dada la conoci