Germán no tolera ver a Naty con otro hombre y verla besarse con Agustín lo enloqueció.
Toma un trago, tras otro, sin medida, hasta que el bar tender no quiere venderle más alcohol del que ya bebió, por su bien, pero este se enfurece.
—¿Qué crees que no tengo dinero?, imbécil toma y ahora dame otro trago.
— Señor no está en condiciones de seguir bebiendo, guarde su dinero, porque no va a su casa a descansar dice el joven de la barra del bar.
— No puedo sabes porque, me enamora de una mujer perdid