—Nos encontramos aquí reunidos, para orar por el alma de la Sra. Roberts, a quién lastimosamente perdimos en un terrible accidente, dejando a su querido esposo y a sus adorados hijos. —Dice el cura, mientras el féretro de mi madre es preparado para ser bajado a la tumba.
Mientras el sacerdote habla, Ava llora y yo coloco un lirio morado sobre su ataúd, la flor favorita de mamá, mientras mis lágrimas inundan mis ojos.
El ataúd es bajado lentamente, y yo miro hacia abajo, todavía intentando