Capítulo 25: Un hombre terco.
Alexis Nickolai Kontos.
Nunca había sabido lo que era estar en el infierno, hasta ese momento, el miedo me invadía como una peligrosa plaga que quería acabar conmigo, la desesperación anidó dentro de mí, mientras veía a los médicos intentar traer de vuelta a Thalía, cuando uno de ellos dijo que no había nada que hacer, no pude aceptarlo en mi corazón.
Mi cuerpo se movió a una velocidad impresionante y en segundos estaba junto a mi hija, sentía mi pecho subiendo y bajando con un ritmo acelerado