Jiang Sese no lo rechazó. Su cuerpo se sintió flácido y se inclinó hacia los brazos de él, luego levantó la cabeza y respondió al beso de él con movimientos torpes.
Al notar su movimiento, Jin Fengchen se excitó más y profundizó el beso. Su lengua se introdujo en la boca de Jiang Sese e hizo allí lo que quiso. Era como si quisiera comérsela entera. La temperatura de la habitación parecía aumentar hasta el punto de poder encender una cerilla en ella.
Parecía que las cosas se estaban saliendo de