Vivian se sorprendió y se apresuró a esquivar el golpe.
Tenía una mirada feroz y había un aura fría a su alrededor. “¿Cómo te atreves? ¿Sabes dónde estás ahora?”.
“Vivian, el Amo me ordenó que encargara de ti. ¡Sé buena y muere!”. La otra parte también tenía una mirada feroz, y antes de terminar sus palabras, lanzó un puñetazo a Vivian de nuevo.
Al oír esto, Vivian comprendió que el asunto quedó al descubierto. No intentó explicarse y se limitó a defenderse.
Tras esquivar el puñetazo, levan