— No te vayas Harry.
Se veía tan sorprendido como yo al escuchar aquellas palabras salir de mi boca, ¿dónde quedó la Summer Winston tímida? Se esfumó cuando la primera gota de alcohol tocó mi lengua.
Me vi en la necesidad de agregar algo más para no sonar tan desesperada por atención.
— Dijiste que si me quedo sola aquí alguien podría entrar y aprovecharse de eso — murmuré viendo para todos lados menos a él, después de todo aún quedaba una gota de timidez en mí.
— Tú ganas Sun, me quedaré — son