Mundo de ficçãoIniciar sessãoLuca
El rugido de la cascada era lo único que oía.
Me quedé de pie, hundido hasta las rodillas en la piscina helada, con el agua empapando mi ropa, pero no sentía frío. No sentía nada.
El claro estaba vacío, Caleb se había ido, sus matones se habían ido.
Rafe se había ido.
Me quedé mirando el lugar donde él







