31. En la boca del lobo
Alexa vió el rostro pálido de Patrick y de inmediato supo que algo andaba mal, — ¿Qué ocurre?
— Mi padre… debemos irnos.
— Está bien, no te preocupes, regresemos de inmediato.
Cuando se dirigían a la habitación para ir por sus cosas los detuvo Gabriel, — Por favor, Alexa maneja con precaución es un largo camino y de nada vale causar un accidente.
— Lo sé, solo te pido que lleves a mi hermano, Nana y a Melanie a casa.
— Así lo haré.
— De eso nada, yo iré con ustedes, para mí Oliver es mi fa