Capítulo 26 Dalia.
Dalia:
Siento el latir de mi corazón en mis oídos, la idea de arrodillarme ante Shen más que asustarme me excita, Dios, no puedo creer que permití que me tocara de esa forma, casi pierdo mi virginidad, sin ser consiente, ¡cuan patética es mi vida! Pero debo ser realista, Shen solo se estaba burlando de mí, y aunque no sea el caso, no pienso ser una más que contar entre sus sabanas.
— Ya casi llegamos, ¿segura que no quieres arrodillarte y evitarte la humillación de estar atada cual perro en el