~Bianca
Conocía los rumores sobre el «Impuesto del Equipo», pero nunca pensé que sería yo quien terminaría pagándolo.
Todo empezó hace tres semanas, cuando estaba reprobando Ética. Miller, el mariscal de campo estrella, me ofreció sus «guías de estudio privadas».
Él era el chico dorado; blanco, privilegiado y con unos ojos que me desnudaban con solo mirarme. Me ayudó a pasar, pero dejó claro que el favor no era gratis.
Parecía que podía oler mi deseo durante nuestras sesiones de estudio. Me pre