|| Capítulo 30: Sentimientos... ||
La sonrisa de Cleo se podía apreciar en su rostro, pero la taza de café que mantenía agarrada y ocultaba sus labios eran para disimular que quería soltar una risa ante la escena mañanera que veía al frente. Ragnhild intentaba darle una pastilla a Gerd, su perro, pero este a cada rato la soltaba o al oler el trozo de carne junto con el medicamento lo dejaba allí.
— Gerd, ven aquí. — La voz del CEO sonaba un poco frustrada por sus tantos fallos, pero aunque Ragnhild intentará verse molesto, no l