Mundo ficciónIniciar sesiónUmmm, no suena mal la idea, así se me va el enojo que me ha dejado esa irrespetuosa que solo anda de malcriada por el mundo.
—¿A qué hora? —interrogo indispuesto. Estoy un poco cansado: estar el día completo haciendo negocios es una tarea muy agotadora.
—A las 12:00 a.m. —responde con voz entusiasta para convencerme de ir. Esa hora no es tarde para un hombre de negocios ilegales, pero sí agotador. Al final somos de carne







