Mundo ficciónIniciar sesiónNarra Alicia
Luego de ver por horas la estúpida cara de Nicolás Kuznetzov me siento agotada, pero al mismo tiempo orgullosa de haberle fastidiado su día completo con tremenda patada en su entrepiernas. Debe tener los testículos morados.
—Perdóneme Dios es que las tentaciones están por todas partes, y a mí que me persiguen todas.
Ya en unas horas podré salir de esta cárcel. Necesito respirar otro aire y no ahogarme en este desie







