Emilia
Salgo de la oficina y apenas puedo caminar, voy agarrándome de las paredes y no veo bien porque tengo los ojos llenos de lagrimas, con mucho esfuerzo llego al ascensor y me meto adentro, me quedo acurrucada en un rincón, apenas puedo respirar, me paro de a poco respiro y me aguanto la angustia.
Llego al estacionamiento y entro en mi auto al asiento trasero, me hago un bollito y empiezo a llorar, siento que se me va la vida llorando, no sé cuanto tiempo lloro, pero no puedo