Mundo ficciónIniciar sesiónInmediatamente uní nuestros labios, besándola con más rapidez y pasión. Sin olvidarme de ello, mis manos comenzaron a moverse con descaro, subiéndole la camiseta a Camila hasta el pecho.
Sin interrumpir el beso, empecé a acariciarle suavemente el pecho, lo que la llevó a agarrarme del pelo como si le gustara lo que estaba haciendo.
Sin desabrocharle el sujetador, se lo levanté de un tirón, dejando al de







