Incluso si Luna ya estaba muy débil, la idea de que su enemigo mortal pudiera morir frente a ella la llenaba de alegría.
Desde el momento en que sus destinos se cruzaron, ella y Clara no habían tenido más que conflictos, una lucha a muerte.
Sabía que las consecuencias de sus actos no serían buenas, no terminará bien.
Después de Clara, estarían las familias Suárez, Enríquez y López, y ella no podría escapar.
Luna había planeado todo esto deliberadamente, haciendo que Clara le dijera esas palabras