Aurora apretó los labios sin responder. Belisaria extendió la mano y acarició su cabeza. —Pobre niña, debes saber que tu madre hizo un gran esfuerzo para alejarse de él. Si él descubre que tú y tu madre siguen vivas, sin duda te volverá a encerrar. ¿Quieres eso?
Aurora negó con la cabeza.
—Entonces debes fingir que no lo conoces. Después de todo, tu madre y los demás no están en el pueblo. En cuanto a si él podrá superar esta situación, eso dependerá de su propio destino.
Belisaria suspiró. —Tu