Era pleno verano y el calor abrasador del sol quemaba el suelo como una gran bola de fuego.
—Creeeeek. —la puerta de madera se abrió.
José salió con la cabeza gacha y un aire desanimado. Fernando preguntó rápidamente: —¿Qué pasó?
—No muy bien. Ya he tomado una muestra de sangre para el análisis. Jefe López ha sido envenenado con una sustancia rara. Parece ser una mezcla de varios venenos extremadamente tóxicos.
—¿Puedes determinar de qué veneno se trata?
—He contactado con el departamento de aná