Clara frunció el ceño desaprobadoramente mientras lo miraba. ¿Qué le pasaba ahora?
Diego tampoco dijo mucho y se sentó a su lado.
Mónica se acercó a él con una expresión esperanzada: —Hermano Diego, ¿puedes ser mi pareja de baile más tarde?
—No puedo, ya tengo una pareja. —Diego señaló a Clara.
En ese momento, el rostro de Mónica cambió: —¿Ella?
—¿Qué le pasa a ella? —Diego se volvió hacia Clara—. Vanessa, vamos a bailar.
—De acuerdo.
Diego se levantó, con una mano detrás de su espalda y extendi