Mundo de ficçãoIniciar sessãoMe desperté y al abrir mis ojos lo primero que visualizaron fue a Ana dormida en una silla, y luego se posaron en mi mano derecha, en la cual se encontraba insertado un yelco por donde me estaban pasando tratamiento intravenoso.
— ¡Ya despertaste! —dice Ana levantándose de su lugar y caminando hacia mí.
—Si —le muestro una sonrisa.
— ¿Y cómo te sientes? ¿Ya estas mejor?
—Sí, ya estoy mucho mejor.
—Ay amiga, que bien que vinimos inmediatamente al hospital, de lo c







