Se gira y no ve a Catalina – ¡Catalina!
Se gira y no ve a Adrián – ¡Adrián!
–¡Por Dios, señor Mendoza del Campo los niños, los niños están en el río! – ambos hombres ven como los niños son tragados por el agua y sacados se dirigen hacia una cascada
–¡Francisco!
–Si señor Mendoza del Campo
–¡Ordena a los Esclavos que se adelanten, que formen una barricada con lo que encuentren, Pedro vamos! – ambos hombre dan la orden a sus caballos y estos galopan hacía el río
Tragando cada vez más agua – ¡papi,