**FREDERY**
Permanezco sentado junto a la cama, observando el ritmo constante de su respiración mientras sostengo su mano entre las mías. El médico asegura que el desmayo fue consecuencia del impacto emocional y que despertará, pero eso no consigue tranquilizarme.
Porque la mujer que yace frente a mí ya no es la misma que salió de casa esta mañana.
En unas pocas horas la vi derrumbarse dos veces.
Llevo lentamente su mano hasta mis labios.
—Te lo prometí... nunca volverías a enfrentar nada sola.